DE LA MESA A LA PASARELA

Colores, texturas, aromas, sonidos, sensaciones. Una lista que nos hace pensar en un sinfín de momentos. El olor al café de la mañana, todos los colores de nuestra americana favorita, el chin de las copas de vino en una juntada con amigas, la caída de la tela de ese vestido que tanto nos gusta usar y un millón de recuerdos que se hacen presentes solo de pensar en ello.

Los estilistas son arriesgados, innovadores. De eso no tengo ninguna duda. Pero… ¿hasta qué punto?

Una simple pregunta que nunca va a tener un fin, porque las mentes más creativas del mundo de la moda no se detienen. Nos sorprenden sin que lo veamos venir.

Existen dos mundos que muy pocas personas se animan a entrelazar: comida y ropa.

Si pensamos en estos dos universos, automáticamente los separamos. No vaya a ser que esa camiseta blanca, que lavamos con tanto esfuerzo para que no quede amarilla, termine con una mancha de café en el típico desastre mañanero antes de ir al trabajo.

Pero de algo estamos todos de acuerdo: estos dos universos nos transportan, nos hacen recordar y sentir. Es imposible no pensar en ese helado que tanto nos gusta en un día de verano o en lo que nos emociona que llegue esa fecha tan especial para lucir el outfit que compramos especialmente. Las tostadas con mermelada que tanto nos satisfacen a la mañana o la felicidad de tener un fondo de armario perfectamente organizado.

Ahí es donde la mente de los creativos explota y comienza a trabajar.

Cada vez son más las marcas de moda y beauty que se atreven a fusionar estos dos mundos, buscando instalarse en la memoria emocional de sus consumidores: bodegones, pop-ups o marcas que abren sus propios cafés.

Hailey Bieber nos sorprendió promocionando su Peptide Lip Treatments como algo que las personas desean probar, no como un simple artículo de maquillaje. Vainilla, salted caramelespresso martiniwatermelon y un montón de sabores que nos transmiten placer y deseo.

Zara irrumpió en el mercado con una propuesta que no era esperada de la potencia del fast fashion: abrir su propio café.

GoodNews Coffee no para de irrumpir en el mercado con sus colaboraciones con Lancôme, Pull&Bear, Sephora y Valentino, entre otras. Conectar café con moda y beauty es ofrecer una experiencia para que los consumidores creen recuerdos multisensoriales.

Este fenómeno sensorial ha llegado hasta las altas pasarelas del lujo. Durante varias temporadas, Dior ha hecho activaciones donde boutique y café se cruzan.

Ya no solo es moda: es experiencia, sensaciones y provocar deseo en el consumidor. Esto no es una moda pasajera, es una nueva forma de consumir moda.

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