ARDIDO: QUE MI AMOR PROPIO TE ASUSTE.

Una marca que llegó para romper los esquemas. Una tabla de talles basada en colores, sensualidad y elegancia en cada prenda y un lema que grita fuerte y claro que el empoderamiento femenino los define.

ARDIDO nace de la idea de redefinir los estándares de belleza y autoestima a través de sus prendas. Diseñadoras jóvenes, frescas y con una visión muy clara: producir prendas de calidad, en todos los talles, que celebren el poder femenino.

En una charla con la diseñadora y co-fundadora de ARDIDO, Camila Ares, atravesamos sus primeros pasos en la industria, el impulso de crear una marca que potencie el lado sensual de la mujer y los cambios y proyectos a futuro con su marca.

¿Qué significa la moda para vos y cómo impacta en tu vida? ¿Siempre imaginaste dedicarte a este mundo creativo?

La moda, para mí, es una forma de expresión. Nunca me imaginé que iba a estudiar esto. De chiquita dibujaba figurines de moda, como muchas niñas, pero siempre lo vi como un hobby. Estudié otras cosas, hasta que en un momento me di cuenta que podía convertir mi hobby en algo real.
Sinceramente, la moda es parte de mi día a día porque el cómo me visto define mi humor. Me encanta arreglarme. Entender que hay prendas que me hacen sentir mejor conmigo misma, me hizo querer crearlas. Diseñar prendas que al usarlas diga: esto me hace ser yo.

¿Por qué Ardido? ¿De qué surgió la idea de crear la marca?

Yo soy muy espontánea, primero hago, después pienso. Hice un curso de lencería y dije: hago un emprendimiento. En ese momento me daba miedo hacerlo sola, recién había empezado la facultad, así que le propuse el proyecto a una compañera de clase y se copó.
ARDIDO es el conjunto de nuestros apellidos, Ares y Didomedico. Fuimos creciendo poco a poco, empezamos diseñando y confeccionando lencería en nuestras casas. Hoy estamos creando ropa para el día a día, pero siempre desde la misma mirada.

¿Cuál es la visión de Ardido y qué quieren transmitir con cada prenda?

Buscamos transmitir confianza y empoderamiento. Seguridad en una misma a la hora de usar las prendas. Queremos que cuando te pongas una prenda ARDIDO digas ¡WOW!. Que te sientas segura, confiada para enfrentar el mundo desde la energía femenina con todo el power. Por eso la lencería fue nuestro empezar, y las prendas que hacemos hoy siempre intentan, desde nuestra visión del mundo, interpretar todo eso.

¿Cómo definirías el estilo de Ardido? ¿Sentís que se diferencia del estilo de vestir más común en Uruguay? ¿Y cómo describirías, en general, el estilo uruguayo?

Tenemos un estilo muy sensual y provocador, pero elegante. Dentro de la sensualidad se busca cuidar la figura, el cuerpo, tenemos una moldería muy trabajada.
Siento que nos diferenciamos del estilo uruguayo, principalmente, porque en Uruguay no contamos con el mercado suficiente que avale nuestro tipo de prendas.
El estilo uruguayo es muy tapado, muy convencional, poco arriesgado. Los básicos son lo que más se usa. Últimamente está de moda lo colorido, las estampas, pero todo muy cuidado, nada muy sensual.
Tengo la sensación de que lo sexy, la sensualidad, no está tan bien vista. Parte de una sociedad que está acostumbrada a que, tanto los varones como las mujeres, juzgan mucho al otro por cómo se viste, cómo se siente, o la actitud que lleva.
Nosotras tenemos un lema: Que mi amor propio te asuste. Nos referimos a que cuando una es muy segura de sí misma, generalmente, a los otros les da miedo. A veces no te dejan ser, diciendo: “¿y a esta qué le pasa, qué se cree?” Cuando simplemente estoy siendo yo.

Su sistema de talles se basa en colores, algo poco convencional. ¿Qué las inspiró a tomar esa decisión y qué querían comunicar con ello?

El sistema de talles fue una creación de mi socia. Nuestra tabla de talles se conforma en 6 talles que se dividen por colores. Esto se basó en un estudio psicológico que demostró que muchas personas, tanto con sobrepeso como muy delgadas, a la hora de comprar ropa se veían afectadas por el sistema de talles.
Tener que usar un XXL cuando en realidad sos un L o un XXS cuando sos un S, solamente por el sistema de talles de la tienda, afecta la forma en la que vos interpretas tu cuerpo y cómo te relacionas con la ropa. La idea principal fue que no solo te sientas sexy al usar ARDIDO, sino que tu relacionamiento con la ropa sea sano y cómodo.

¿Cómo te gustaría que Ardido contribuya a redefinir los estándares de belleza y diversidad en la moda?

Intentamos entrar en un mercado donde la escala de talles ya está definida: o sos talle poco chico, talle chico, talle mediano, talle grande o talle extra grande. Nos estamos abriendo camino en un mercado súper competitivo con una tabla de talles que no se define por grande o chico, sino que la definimos por medidas. Esto, muchas veces, nos genera pérdida de ventas. La gente entra a nuestra web y busca talles S, M o L, y nosotras lo llamamos Morado, Rosado o Celeste.
Sabemos que nos estamos metiendo en una camisa de once varas, pero somos fieles defensoras de que si empezamos por no definir los cuerpos por grandes o chicos, sino por lo que son —cuerpos, y todos diferentes—, podríamos entender que la ropa de cierto estilo no va solo para un tipo de cuerpo.
Nos gustaría contribuir a que todas las mujeres puedan empoderarse a través de su cuerpo y con su cuerpo. Sin miedo al cuerpo real y a la sensualidad que ese cuerpo trae consigo.

En sus inicios trabajaban principalmente por encargo, pero ahora están presentes en The Kul Store. ¿Cómo llegó esa propuesta y cómo fue el cambio para la marca?

La propuesta llegó por ellas, una influencer con la que trabajamos nos recomendó. Hablamos con las chicas y vimos potencial en la propuesta; si no teníamos una ganancia económica, por lo menos nos servía para posicionarnos.
La realidad es que estar en The Kul fue un gran cambio. Tuvimos que empezar a trabajar con talleres, con stock, con pérdida y ganancia, y todo lo que esto implica. Fue un cambio para la marca. Nos profesionalizamos totalmente. Este próximo año vamos a estar nuevamente, así que todo positivo.

En sus redes y página web se ve una estética muy marcada. ¿Cómo pensaron en ella y de dónde viene la inspiración? ¿Siempre buscaron reflejarla en el marketing y la comunicación de la marca?

Nos dividimos: yo me concentro en las redes y mi socia en la página web. Hay una gran realidad, y es que yo me baso mucho en mi gusto personal. Yo voy más por lo limpio, lo aesthetic. Quiero que se vea sexy, pero no vulgar. Siempre voy buscando ideas según lo que considero sensual bajo mi criterio. A veces me sale mejor, otras me sale peor. A medida que lo voy trabajando, voy encontrando nuestro estilo propio. Ninguna de nosotras sabía mucho de marketing o comunicación, no lo buscamos. Ahora estamos en ese proceso de hacer todo más consciente, que cada paso tenga un pensamiento detrás.

Pensando en 5 o 10 años, ¿dónde te imaginás a Ardido y cómo te gustaría que evolucione la marca?

Si pienso de acá a cinco o diez años, me gustaría que ARDIDO pueda estar en varios países. Por ejemplo, tener la posibilidad de estar en un multimarca en España, o tener un store en algún otro lugar, tal vez Argentina. Poder estar en varios lugares, ampliar nuestro público y que nuestra tabla de talles sea más conocida y mejor valorada.

Dos amigas que empezaron diseñando y confeccionando lencería a pedido, hoy están trabajando con stock, con presencia en un multimarca y con grandes sueños de expansión. Crearon una nueva metodología de talles, basada en colores, buscando que ningún cuerpo se sienta juzgado o estigmatizado según su tamaño.

Para ellas, ARDIDO es una forma de expresión, una declaración de confianza, empoderamiento y sensualidad, la manifestación del yo verdadero.

ARDIDO no solo viste cuerpos, colorea la confianza de quienes los llevan.

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