MODA CON ALMA GAUCHA Y ESPÍRITU SOSTENIBLE

“Lujo honesto”: así define Gabriela Hearst su visión de la moda. La diseñadora uruguaya se ha convertido en una de las principales impulsoras del lujo sostenible, apostando por prendas que combinan conciencia ambiental, artesanía y permanencia.

Nacida y criada en un rancho lanero del interior de Uruguay, creció rodeada de naturaleza, animales y saberes tradicionales. Una conexión temprana con la tierra que marcó su manera de entender el mundo, y más adelante, la moda.

Su infancia en el campo la incentivó a querer ir más allá. Se mudó a Nueva York, donde en 2004 fundó su primera marca, Candela, con tan solo 700 dólares. Aquella experiencia fue su campo de entrenamiento antes de lanzar, en 2015, la firma que lleva su nombre: Gabriela Hearst, una maison que se distingue por su producción artesanal, el cuidado meticuloso de los materiales y un compromiso firme con el medioambiente.

“Queremos una marca que cada vez tenga menos impacto en el medioambiente. Esto va más allá de crear cosas hermosas: se trata de construir algo de la mejor manera posible”, expresó en una entrevista con Vogue.

Desde sus primeras colecciones, sus valores y herencia han estado presentes. En Candela diseñó camisetas ilustradas con una fotografía de su madre a caballo. Más tarde, su vínculo con lo artesanal se reforzó a través de colaboraciones con Manos del Uruguay, una cooperativa que promueve el trabajo de mujeres rurales.

“(…) quiero decir que la artesanía es un hábito tan importante que hay que proteger y seguir fomentando. Así que quiero dar las gracias a Manos por su persistencia y perseverancia en una organización tan increíble», señaló Gabriela Hearst a Uruguay XXI.

El compromiso de Hearst con la sostenibilidad se extiende a cada fase de producción. Eliminó por completo el plástico en sus empaques, siendo pionera en la implementación de bioplásticos en sus packaging, y comenzó a utilizar perchas de cartón reciclado. También marcó un antes y un después en la moda con su colección primavera/verano 2020, la primera con huella de carbono cero. Además, se asoció con EON, una plataforma de identidad digital que conecta al consumidor con el ciclo completo de la prenda a través de un QR. Invitando a los consumidores a ser parte activa en el cambio a un consumo más consciente.

Su innovación trasciende lo estético: en sus chaquetas y abrigos implementó un tejido especial de plata que evita que la radiación del celular llegue a los órganos reproductivos femeninos. Además, apuesta por materiales como el lino tratado con aloe, una fibra que absorbe menos agua que el algodón.

Su visión e impacto no han pasado desapercibidos. En los Premios de la Moda 2021 fue una de las cinco homenajeadas en la categoría medio ambiente. En 2024, TIME la homenajeó en los Premios Earth, reconociendo su influencia en la industria sostenible. También fue incluida en la lista National Geographic 33, que destaca a innovadores cuyos esfuerzos ayudan a mejorar el planeta. 

Entre sus trabajos más destacados se encuentran el diseño del vestuario del ballet Carmen para San Francisco Ballet, utilizando exclusivamente lana merino sostenible. Además, su creatividad brilló en la MET Gala 2024, junto a la actriz Lily Gladstone, quien lució un vestido bustier de cady de lana de seda negra con una capa de organza bordada a mano con estrellas de plata reciclada.

Entre 2020 y 2023, Gabriela Hearst hizo historia como la primera diseñadora latinoamericana en liderar una casa de moda parisina. En Chloé, logró la codiciada certificación B Corp y convirtió la sostenibilidad —incluso en temas como la energía de fusión— en parte del discurso de la moda.

Hearst ha logrado fusionar lujo y sostenibilidad sin comprometer la belleza ni la calidad. Con cada colección, demuestra que la moda puede ser un vehículo para el cambio, inspirando a repensar el verdadero valor de lo que vestimos.

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