FANFICS: DE LO UNDER A LO MAINSTREAM

Un grupo de jóvenes que escribía y compartía historias ficticias sobre sus ídolos más amados se encontraba bajo las sombras. Hoy visten las librerías más conocidas, las pantallas de los cines más históricos, las plataformas de streaming más visitadas y las tendencias en redes sociales más debatidas. Conozcamos juntos un poco sobre este fenómeno: los fanfics.

Mi primer encuentro con estas historias fue en Facebook, en una página para fans de Justin Bieber. No entendía por qué, en vez de poner el nombre del personaje principal, me encontraba con varios guiones bajos. Hasta que, en una de las páginas random que encontré, la escritora se apiadó de los nuevos lectores y al lado de los guiones bajos escribió “(tu nombre)”. Abrió un mundo nuevo para mí. Todas esas fantasías que soñaba con mis ídolos se hacían realidad; mientras leía esos capítulos, podía jugar a que vivía una historia de amor con ese chico inalcanzable. Descubrí un mundo desconocido, pero en el que podía compartir con chicas que amaban al mismo chico que yo y disfrutaban de esas historias tan increíbles. Pero hoy me pregunto: ¿Todo el mundo conoce los fanfics?

ORIGEN

Aunque se cree que surgieron con las vibes de los 2000, investigando descubrí que nacieron en los años 60 y 70, con fanáticos de Star Wars y Doctor Who. Como sigue siendo hoy en día, los fans escribían historias sobre estos mundos ficticios y las compartían con el resto de los aficionados.

Antes de la llegada de internet y los blogs, se compartían en revistas hechas por fans e impresas en copias limitadas llamadas fanzines. Surgieron como la oportunidad de expandir o reimaginar historias y personajes. Se exploraban temas no oficiales o deseados por la comunidad, temas que no tenían lugar en las historias oficiales, pero sí dentro del mundo de los fans.

Estos relatos eran catalogados como amateurs, informales y no oficiales —por no decir ilegales— ya que no contaban con derechos de autor. Las editoriales no los reconocían, por lo que eran parte del mundo underground. No se difundían de manera masiva, sino que circulaban en grupos específicos. Esto permitía libertad creativa, la oportunidad de experimentar con escenarios completamente distintos y poder imaginar a los ídolos y personajes más amados en tramas impensadas.

Era muy común que los escritores usaran seudónimos extravagantes para proteger su anonimato y la naturaleza rebelde de este movimiento.

El boom exponencial se dio en los 90 y principios de los 2000, con la llegada de internet. En plataformas como FanFiction.net, LiveJournal y, más adelante, Wattpad, los fanfics encontraron su lugar y no pararon de crecer.

CÁNONES DE LOS FANFICS

Como todos los géneros literarios, los fanfics tienen sus reglas y cánones, los cuales son cuidados y respetados por su comunidad:

Respeto al universo (canon): Aunque muchos escritores juegan con los personajes o generan nuevos plot twists, es importante respetar el universo original. Pueden existir líneas paralelas o universos alternativos, pero se debe conservar y mantener un respeto al canon. Es decir, en una historia sobre Harry Potter debe haber magia o su mejor amigo debe llamarse Ron.

Uso de personajes originales: Como su nombre lo indica, se crean historias para fans, así que los personajes deben ser los originales de historias ya existentes. Son reinterpretaciones o extensiones de personajes que ya han enamorado a su comunidad.

Experimentación y libertad creativa: No es una regla explícita como tal, pero en un fanfic todo se vale. Nuestros personajes o ídolos favoritos pueden ser desde estrellas famosas o empresarios, hasta mafiosos y asesinos. Los escritores juegan con géneros, ships, perspectivas o tramas que no se verían en la versión original.

Comunidad respetuosa: Se pueden explorar temas adultos o tabúes, pero se debe respetar a otros usuarios, no dañar ni acosar. Los comentarios deben ser respetuosos y los feedbacks, constructivos.

Feedback: Los autores están muy pendientes de los comentarios. La interacción con los lectores es fundamental.

Respeto por los ships: Aunque algunos ships generen controversia —Dramione (Draco Malfoy y Hermione), como claro ejemplo— es importante no atacar ni ridiculizar. Pueden existir debates, pero siempre desde el respeto.

No al plagio: La base es la historia original, pero cada autor crea su propio fanfic. Una regla explícita es respetar el trabajo ajeno. El plagio está muy mal visto y penalizado en la comunidad.

Sin lucro: La mayoría de los fanfics se publican gratuitamente. La comunidad se rige por el respeto a los derechos de autor originales.

ERA WATTPAD

Originada en Canadá, pero esparcida por todo el mundo, Allen Lau e Ivan Yuen le dieron lugar a autoras emergentes, amantes de los fanfics y lectoras silenciosas: esas que no dejan “me gusta” ni comentarios, pero que siempre están.

Nació como una simple plataforma para leer y escribir desde el celular. Aunque en sus inicios estaba pensada para literatura general, hoy es un gran semillero de escritoras amateurs, romances juveniles y la casa de los fanfics.

Es el lugar seguro de muchas lectoras y la vía para que muchas mujeres jóvenes —tradicionalmente subrepresentadas en el mundo editorial— narren y compartan sus historias. Wattpad logró democratizar el acceso a la escritura, brindando un espacio para escribir desde el teléfono y permitiendo la interacción con los lectores.

Fue clave en la expansión de géneros LGBTQ+, dark romance, romance adolescente y, sobre todo, de fanfics sobre famosos —como One Direction o BTS. El ship Larry tuvo un enorme fandom en Wattpad, y aún hoy se siguen creando historias sobre él.

Estableció el sistema de visitas, likes y comentarios, lo que motivó una escritura serial y comunitaria. Además, fue clave para transformar fanfics en novelas mainstream como After o The Idea of You, ambos fanfics sobre Harry Styles.

IMPACTO CULTURAL

Normas heteronormativas y patriarcales, poca diversidad en los personajes y la marginalización de mujeres y personas queer fueron algunos de los cánones del mundo editorial que lograron romper los fanfics.

Brindaron un espacio a autores marginados por las editoriales y dieron fuerte presencia a personajes LGBTQ+, razas no blancas y neurodivergentes. Se animaron a explorar todo aquello que no se mostraba en la historia oficial.

No solo permitieron a la comunidad leer y escribir sus historias favoritas, sino que democratizaron el acceso a la ficción. Varias obras que comenzaron como fanfics fueron publicadas profesionalmente. El fanfic pasó de ser algo amateur y culposo a una cantera legítima de nuevas voces narrativas. Las editoriales y agentes pasaron de ignorar a estos autores a estar atentos a los talentos emergentes que esconden estas plataformas.

CASOS DE EXITO:

Varias historias que comenzaron como fanfics lograron llegar a editoriales y pantallas. AfterFifty Shades of Grey y The Love Hypothesis fueron fanfics antes de convertirse en éxitos internacionales. Lo que demostró que este género no es un obstáculo sino un trampolín creativo. 

En 2013 apareció un fanfic protagonizado por el cantante Harry Style que hoy en día es uno de los fanfics más leídos de la historia. Anna Todd regaló a sus lectores After a través de Wattpad, sin pensar en todo lo que vendría después. Supero los mil millones de lecturas, lo que llamó la atención de la editorial Simon & Schuster, y en 2014 publicaron la historia editando los nombres de los personajes. En 2019, Voltage Pictures llevó esta historia a la pantalla grande con Josephine Langford y Hero Fiennes Tiffin como protagonistas. La saga ya cuenta con cinco películas y una comunidad global activa.

En AO3 (Archive of Our Own) bajo el título Head Over Feet, nació un fanfic de Star War, específicamente del ship Reylo (Rey + Kylo Ren). La historia combinaba elementos del romance académico (fake dating, grumpy x sunshine) y del entorno universitario científico. Ali Hazelwood reescribió la historia cambiando los nombres de los personajes y ambientando la historia en el mundo académico real y en 2021 publico su historia en físico junto a Brekley Books, bajo el nombre The Love Hypothesis. Se convirtió en un bestseller del New York Times y unos de los romances más populares de los últimos años. Alabado por su representación de mujeres en STEM y consolidó una tendencia editorial: comedias románticas con origen fanfic, con tono millennial y protagonistas femeninas fuertes.

El romance entre Bella Swan y Edward Cullen fue un gran inspirador de Fanfics, y E.L.James no pudo resistirse a crear un universo alternativo para esta pareja. Una historia basada en BDSM, deseo, poder, y una dinámica de sumisión desató el interés en sus lectoras y algunas editoriales. Lo que llevó que en 2011 la autora bajara su historia de FanFiction.net, renombrara a sus personajes como Anastasia Steele y Christian Grey y la autopublicara en físico. La historia se convirtió en un fenómeno mundial, vendió más de 150 millones de copias, fue traducida en decena de idiomas y adaptada al cine bajo la interpretación de Dakota Jonson y Jaime Dornan. Aunque recibió varias criticas y provocó fuertes debates, Fifty Shades of Grey abrió las puertas del género erótico en la industria editorial mainstream.

MAINSTREAM ERA

Cuando hablamos de mainstream, hacemos referencia a cuando algo que antes era parte de un nicho (underground, alternativo o marginal) pasa a formar parte de la cultura popular dominante. En este caso pasaron de ser una actividad de frikis o nerds escondidos en foros a ser una forma legitima de escritura creativa. Paso a ser considerado una puerta de entrada al mundo editorial profesional. 

Los autores de fanfics lograron que las grandes editoriales los busquen activamente, que varias plataformas, como Wattpad Books, conviertan historias amateurs en bestsellers, que redes sociales com TikTok (#Booktok) viralicen y generen fenómenos espontáneos, y que las productoras audiovisuales se interesen en adaptar sus historias. 

Los fanfics demostraron que el amor por un universo narrativo puede ser creativo y profesional al mismo tiempo. Ya no son “menos” que los géneros tradicionales. Escribir fanfic puede ser el primer paso hacia una carrera literaria. Popularizaron géneros como enemies to loversgrumpy x sunshine y slow burn dentro del romance contemporáneo.

Convertirse en mainstream no solo significó viralidad, sino también tensión y resistencia. Fue un reconocimiento cultural, pero también una negociación constante entre el origen rebelde del fanfic y su absorción por la industria cultural.

Sus aficionadas y escritoras siguen fieles a sus orígenes, respetando los cánones tradicionales y, a su vez, apoyando y visibilizando a las autoras que siguen confiando en este fenómeno que no se detiene.

De lo anónimo a lo bestseller, de lo alternativo a lo global, los fanfics ya no piden permiso. Se escriben con pasión, se leen con devoción y se publican con orgullo. Hoy, ser fan también es ser autora.

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